Medición del consumo de aire comprimido y detección de fugas

El consumo de electricidad, agua o gas suele ser totalmente transparente en todas las empresas. Incluso las fugas en las redes de tuberías de agua, por ejemplo, suelen ser reconocibles para todos y, por tanto, pueden rectificarse rápidamente. El aire comprimido, en cambio, suele pasar desapercibido debido a fugas en la red de consumo, con compresores que funcionan continuamente incluso los fines de semana o incluso cuando no es necesario para la producción. La cantidad de energía necesaria para generar aire comprimido es enorme, ya que los costes de electricidad suponen entre el 70% y el 80% de los costes totales de un sistema de aire comprimido.

 

Incluso los sistemas más pequeños pueden incurrir rápidamente en costes de 10.000 a 20.000 euros al año. Por tanto, no es de extrañar que el aire comprimido sea una de las formas de energía más caras de la industria. Razón suficiente para profundizar en este tema, aunque sólo sea por el posible ahorro en costes de aire comprimido y electricidad. A continuación se presentan diversas soluciones para la medición del caudal, que abren posibilidades para optimizar el diseño de las líneas de aire comprimido y reducir el consumo de forma sostenible. Además, se mostrará cómo pueden detectarse de forma muy sencilla y específica las fugas en las redes de aire comprimido, de modo que puedan eliminarse rápidamente para ahorrar considerables costes energéticos.

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