¿Fluye? Por supuesto.
Nuestros sensores de caudal, que funcionan según el principio calorimétrico de alta precisión, desde el SS41 y SS42 llevan mucho tiempo demostrando su eficacia gracias a su diseño robusto y su carcasa de acero inoxidable, por ejemplo en circuitos de refrigeración, como protección contra el funcionamiento en seco o para la supervisión de filtros. La temperatura del medio puede ser de hasta +80 °C. La calibración de los dispositivos durante el funcionamiento es extremadamente sencilla gracias a un potenciómetro sellado.